Feliz aniversario!!

Hace un año que ante Dios prometimos amarnos, cuidarnos y respetarnos para toda la vida, recuerdo ese mágico día en el que los nervios invadían todo mi cuerpo, la ilusión iluminaba mi alma y la emoción se me desbordaba en los ojos cuando te vi aquel primero de Octubre.
A partir de esa tarde en la que me vi reflejada en el brillo de tu mirada, supe que había tomado la decisión correcta al querer compartir cada minuto de mi vida contigo, tuve la certeza de haber encontrado al mejor cómplice de aventuras.

Hoy se cumple un año de aquel día y reconozco que sigo sintiendo lo mismo que aquella tarde; han sido 365 días de aprendizaje en los que hemos caminado de la mano, avanzando incluso por encima de nuestras diferencias; hemos creado nuevas oportunidades iniciando una nueva etapa juntos, hoy tenemos una hermosa carita que nos observa todas las mañanas y nos regala incontables momentos de felicidad, agradezco a Dios por este año que he transitado tomada de tu mano, por los buenos y los no tan buenos momentos que hemos vivido, por darme al mejor compañero de vida y por sobre todas las cosas agradezco la gran dicha de guiar juntos la vida de nuestro pequeño. 

Gracias por tu paciencia, por tu entrega, por tu comprensión y por tu amor; quiero seguir luchando a tu lado por la realización de nuestros sueños.

Feliz primer aniversario.

Te amo. 

Arita

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La unión de mi Ciudad

 Hace una semana que la ciudad tembló bajo nuestros pies, generando en primer lugar miedo y mientras los minutos transcurrían y las noticias de los derrumbes llegaban a nosotros, ese miedo se fue convirtiendo en pánico; toda una ciudad angustiada, temerosa, con un nudo de acero en la garganta y aguardando en el alma la esperanza de que se pudiera rescatar a todas las personas debajo de los escombros.Miles de personas tomaron acción inmediata para socorrer a los afectados, para aportar un granito de arena que sumado con toda la sociedad generó una ayuda y solidaridad monumental; la Ciudad de México demostró a su pueblo la valentía, unión, majestuosidad y amor qué hay en sus corazones.

Hace una semana que el miedo a perder nos hizo avanzar como ciudadanos, nos forjó el alma con la humildad de ayudar, nos inyectó en la sangre la necesidad de estar presentes ante la desgracia apoyando hombro con hombro a los damnificados, nos hizo despertar para darnos cuenta que somos más fuertes si estamos unidos, juntando esfuerzos para un mismo objetivo nacional… levantar a nuestro país.

Hace una semana de todo esto… y ahora es momento de aterrizar los cuestionamientos, de preguntarnos hasta qué punto hemos entendido la lección de que nuestra lealtad es entre nosotros mismos, como hermanos, como hijos de un mismo país; el poder de engrandecer a México está en nuestras manos.

Anteriormente nos hemos quejado incansablemente de nuestro gobierno… pero en esta semana se olvidaron las quejas e importo poco lo que el gobierno hiciera, porque en cada uno de nosotros solo existía un pensamiento en común: ayudar a tu gente, dar de corazón. 

Hoy sabemos que logramos más con acciones, que no necesitamos la aprobación del gobierno para ser los ciudadanos que pueden engrandecernos como país, que en nuestras manos está poner en alto a México. ¿Hasta qué punto rescatamos la enseñanza de este acontecimiento? 

Ya demostramos de que estamos hechos, ahora no dejemos que esa fuerza decaiga, sigamos unidos porque aún hay mucho por levantar, aún tenemos la oportunidad de dejar las quejas y ayudar, hagamos de todos los ciudadanos uno solo. 

Lamentablemente varias personas perdieron la vida en este suceso, no permitamos que se olvide lo que aprendimos con su partida, honremos su memoria con un México unido y con la convicción de crear cada día una mejor nación. 

Arita

Amor incondicional

El amor que había conocido a lo largo de mi vida es apenas una pequeña partícula del inmenso amor que hoy puede experimentar mi alma; todo cuanto he vivido se torna ligeramente minúsculo para dar paso a las múltiples sensaciones que todo mi ser experimenta día con día.

Y es que, cuando te tuve por vez primera entre mis brazos, supe que mi vida había dado el giro más maravilloso que puede experimentar una mujer, supe que a partir de ese instante siempre te daría la mejor versión de mí, entendí el verdadero concepto del amor puro, incondicional e infinito.

Adoro sentir tu pequeña mano alrededor de mi dedo y puedo observar tu mirada por largo tiempo mientras te platico, te canto y te arrullo, cuando me quedo mirando tu carita mientras duermes, le pido a Dios que me de la sabiduría para guiar tus pasos e impulsarte a conquistar tus sueños.

Es impresionante que esta inmensa alegría también venga acompañada del inmenso miedo a no saber si estoy haciendo las cosas correctamente; cada día despierto con la convicción de cuidarte lo mejor posible, de hacerte sentir el gran amor que siento por ti y de ser la persona que tú necesitas que sea para seguir creciendo sano, amado y feliz; y a pesar de que cada segundo doy lo mejor de mi, irremediablemente cada noche me pregunto si lo estoy haciendo bien, te observo y trató de buscar en tus facciones una ligera señal de que te sientes tranquilo y en completo bienestar.

Ninguna mujer nace preparada para la maternidad y nadie puede expresar todas las emociones que se experimentan en esta nueva y maravillosa etapa de la vida, pero sin lugar a dudas y a pesar de todo, puedo asegurar que para mí es una de las mejores cosas que me han sucedido en la vida, descubro que en mí hay más amor del que creí que podría existir.

Hoy agradezco a Dios por permitirme ser tu mamá, te prometo estar siempre para cuidarte, amarte y apoyarte; quizá no sea la mejor en todo pero ten por seguro que mi amor será incondicional a cada momento. 

Gracias por elegirme, por la ternura que has traído a mi vida y por regalarme tanta felicidad con cada minuto a tu lado. 

Arita 

Un nuevo año eligiendo amar, creer y vivir 

WOW! Los treinta’s están a unos minutos de llegar a mi vida; la edad que siempre vi tan lejana hoy empieza a dibujarse como un nuevo presente; es momento de mirar de frente esta nueva etapa, de agradecer a Dios y al universo por la dicha de empezar este año con nuevas experiencias, con un renovado aprendizaje, con un corazón desbordante de un amor inimaginable; hace tiempo ni siquiera imaginaba como sería este momento y mucho menos llegue a pensar que justo en mi cumpleaños número treinta tendría la bendición de sentir estas hermosas pataditas en mi vientre.

Estoy a un paso de dejar atrás los 29, que sin duda dejaron grandes e inolvidables momentos, principalmente porque fue el año en el que decidí unir mi vida a ese hombre que lucha por sus sueños y me impulsa a luchar por los míos, a ese hombre que me regala una sonrisa todas las mañanas, que me abraza y me busca a cada momento, que acepta incluso los matices no tan buenos de mi personalidad; fue el año en que decidí entregarme al amor y caminar por siempre del lado de ese hombre que ahora puedo presentar como mi esposo.

Todo ha evolucionado con el transcurso del tiempo; un día imaginas un mundo que crees lejano y de repente el futuro te sorprende a la vuelta de la esquina, es por eso que lo mejor que puedo hacer el día de hoy es sonreír con el corazón, regalar abrazos cargados de una nueva esperanza, observar atardeceres mientras tomo la mano de mis seres amados, conversar de frente con mis mejores amigos, demostrar con cada acción el amor de mi corazón, hacer obras de caridad que alimenten mi espíritu, maravillarme con todos los milagros que día con día surgen a mi alrededor; hoy simplemente puedo hacer que mi alma sonría y se regocije de amor.

Aquí estoy hoy con una nueva oportunidad; una hoja en blanco esperando ser redactada de nuevas experiencias, confiando, creyendo y amando; con la certeza de que cada mañana elijo vivir plenamente mi vida. 

Arita

Sentimientos que dan vida

A unos días de cumplir un año más, soy consciente de que mi vida está pasando por un periodo de cambios emocionales, físicos y espirituales; a veces creo que cada día despierto con el corazón un poquito más grande gracias a la dosis de amor que llena mi alma con cada nuevo amanecer.
Veo mi cuerpo evolucionar mientras es la pieza fundamental para la creación de la vida, siento el palpitar de un nuevo ser que a cada momento me dibuja sonrisas de alegría con cada inesperada patadita; de repente me percato que ya no hay palabras para expresar tanta dicha, siento recorrer las lágrimas en mi rostro como si fuera la única fuga que encontró el amor para desbordarse de mi cuerpo.

Sería mentira si negara que muchas ocasiones también experimento miedo e incertidumbre por todo lo que genera esta paulatina metamorfosis; soy consciente de que incluso estás emociones son parte de mi actual forma de existir y de sentir, sin embargo es inevitable necesitar un abrazo que me sostenga y me regale unas palabras que reconforten mi alma, que me transmitan la ternura y tranquilidad requerida, que me ayuden a recobrar mi continuo estado de amor.

Son tan intensos los sentimientos, que todo mi ser busca en cierto momento del día un instante para cerrar los ojos y conversar con Dios; agradecer por el amor, por el día a día, por la felicidad y en general por la vida; comparto con Él mis miedos, inquietudes, preocupaciones, satisfacciones, ideales, sueños y planes; permito que mis plegarias poco a poco vayan generando un ambiente de paz a mi alrededor.

En esta etapa de mi vida me he concedido la oportunidad de creer, de amar, de esperar, de soñar, de sonreír cada mañana, de seguir avanzando a pesar del miedo, de enfrentar mis inquietudes, de luchar con mi control por todo aquello que es incontrolable; en resumen me he concedido la oportunidad de vivir.

Y es así como iniciare un año más… creando vida, amando con locura y confiando en que lo mejor siempre está por venir. 

 Arita

Mis primeras líneas para ti.

Hola pequeñito, sabes? Esta experiencia es tan nueva para mí, que no se cual debería ser el principio de esta redacción… sin embargo tengo la claridad que es un placer redactar esta primera carta para ti.

Hace ya 6 meses que tu papi y yo supimos de tu llegada y desde el primer instante se nos ilumino el alma de amor… mi corazón empezó a desbordar una dicha inimaginable y poco a poco mi cuerpo ha teniendo cambios que cada mañana me recuerdan que soy parte del más grande milagro de la vida.

Sin duda alguna, el mejor momento del día es cuando llegamos a casa después de un día de trabajo y me recuesto en la cama unos minutos solo para observar tus movimientos; es indescriptible la sensación de alegría que se refleja en mi rostro cuando te siento en mi pancita, no importa lo complicado de algunos días porque tus pataditas siempre me regalan un remanso de paz y me dibujan una sonrisa en el alma.

Hoy, como todos los días quiero que sientas mi amor incondicional, deseo que reconozcas la inmensa satisfacción que tu llegada ha traído a mi vida y que sepas que siempre te daré lo mejor de mí.

Es un placer tenerte conmigo, amarte con ternura, leerte un cuento por las noches y cantarte por las mañanas, nuestra aventura por la vida apenas está iniciando pero desde este momento en el que aun estas creciendo en mi vientre, quiero escribir para ti, regalarte mis amaneceres y darte un hogar acogedor.

Gracias por iluminar mi vida y sobre todo gracias por elegirnos como tus padres.

Te amamos infinitamente y esperamos con paciencia el día de tu nacimiento.

 

Arita.


BUSCANDO EL CAMINO DE VUELTA

Ya es casi un año de no sentarme a imaginar, a recordar, a planear, a sentir… a escribir.

Y todo sucedió porque de repente un día amanecí queriendo silenciar mi propia voz, quise empeñarme en dejar de usar las letras como un método de vida y empecé a alimentar la idea de seguir existiendo mientras poco a poco bloqueaba todo lo que se relacionaba con mis ideales, con mis sueños, con mis sentimientos y con esa forma tan mía de vivir la vida; de repente un día quise olvidarme de escribir, quise creer que había encontrado un método mejor para sentir esa plenitud tan característica que se manifiesta con cada palabra plasmada en una hoja en blanco; quise convencerme a mi misma de que mi nueva escapatoria era lo más correcto y acertado en aquella nueva etapa; en ese instante oculte con incontables frases lo que en realidad mi corazón deseaba, me empeñe en tener la certeza de que todo lo que quería ganar al dejar de escribir era vivir.

Hoy aquí estoy, un poquito más disipada por los muchos sentimientos reprimidos que se fueron generando a lo largo de este lapso de tiempo, cada parte de mi ser me ha gritado todas las mañanas que lo único que necesito para reencontrar mi camino en la vida es volver a imaginar, a recordar, a planear, a sentir… a escribir. Hoy simplemente ya no pude cohibir la necesidad de dejar fluir un poquito del inmenso deseo que vive en mi, hoy logre vencer al cansancio de no saberme yo misma a cada segundo del día, hoy entendí que mi ausencia de las palabras fue la mejor manera para representar mis ganas de huir de la realidad, para esconderme de mi propia critica.

Y como era de esperarse, por querer vivir mientras dejaba de escribir terminé entendiendo que estaba dejando de vivir por la falta de escribir.

Un nuevo momento, una nueva oportunidad… quizá necesite empezar de cero, quizá se me complique reencontrarme en el proceso, quizá la verdad de lo que grita mi ser se torne un poco dolorosa al principio… pero hoy tengo la certeza de que no importa cuántos “quizá” puedan existir, porque al final estoy decidida a regresar a mi pasión por plasmar un poco de amor en una hoja, a crear un mundo de ilusión, de sinceridad, de empatía y de sonrisas a través de un conjunto de palabras, porque simplemente estoy decidida, con todas las implicaciones necesarias, a buscar el camino de vuelta.

Arita

La ansiedad de la soledad

 Un ir y venir incesante que a pesar de tener una causa tangible y perfectamente entendible ha terminado por crear llagas de soledad que cada día se hacen más palpables en el corazón.

A veces perdemos el rumbo entre la incondicionalidad para los seres que amas y la incondicionalidad para tu propio bienestar, la indecisión de tus acciones puede llamarse falta de congruencia a pesar de que ni siquiera sabes a dónde dirigir tu coherencia.

Un día despiertas sin saber exactamente en qué momento te involucraste en esta batalla de amor y antipatía, de compañía y soledad, de remordimiento y egoísmo… Solo tienes la certeza de que ya no podrás revertir ni un momento para quizá hacerlo diferente y que con suerte se pueda obtener un resultado mejor; inevitablemente te topas de frente con la realidad, con la inestabilidad emocional de no saber cómo encaminarte de forma correcta, como aplacar tu egoísmo, tu aislamiento, tu falta de interés por vivir como hasta ahora.

Luchas por enfrentarte a la cotidianeidad, luchas por darle la vuelta a tus resultados, luchas nuevamente por llenar el parámetro de la mujer que todos se empeñan en ver en ti y al final solo has creado una guerra interna que se manifiesta en tus acciones ególatras, en tu terquedad por tener la razón, en tu irresponsabilidad por tu propia felicidad…

Sabes que de ti depende que todo sea diferente, en tus manos está la solución para saberte feliz, simplemente necesitas aceptarte como eres en realidad; pero a su vez sientes una fuerte presión en el pecho que te recuerda que ni siquiera te conoces a ti misma, no sabes quién eres, que quieres y hacia donde te diriges… Solo tienes la certeza que a cada segundo que pasa se te facilita un poco más ponerte la armadura que te separa del mundo, otorgándote ese silencio incómodo que a su vez está lleno de ruido por los gritos de tantos fantasmas internos.

Este amanecer frio me ha permitido plasmar líneas que para el día de mañana serán olvidadas, serán ocultas en mi corazón porque la soledad se empeña en apoderarse de la situación… el mundo seguirá girando, los días seguirán nublados y mi alma seguirá navegando en un mar de palabras y emociones con la esperanza de algún día poder encontrar las respuestas que aplaquen la incertidumbre y ansiedad de mi ser. 

 

Paraiso

Un mágico paraíso de irrealidad que inunda de tranquilidad mi alma, su aparente suavidad y lento movimiento transmiten plenitud y amor a cada parte de mi ser.
A pesar de la notable nobleza de su belleza guardan una fuerza imponente que se manifiesta cargada de energía.
Un sublime contraste de hermosura que me transporta a un estado de alegría, paz y relajación absoluta.

Arita

nubes